El 'maitre' del Asador Donostiarra no perdía ocasión para decírselo siempre que se acercaba a comer un churrasco. «Fernando, tú vas para presidente». Incómodo se revolvía en su asiento y le decía «Juan, tenemos Florentino para mucho tiempo». Seguro que la noche del lunes Fernando Martín debió acordarse en algún momento de esas palabras. Llegó tarde a casa. La dimisión del presidente le trastocó sus planes iniciales, aunque ya lo sabía desde el domingo por la noche. A pesar de la tardanza su mujer le estaba esperando despierta. Una mezcla de ilusión y tristeza le invadió al llegar a casa. «Soy presidente del Real Madrid, pero a costa de mi amigo», debió pensar. Tanto darle vueltas a la cabeza, no se metió en la cama hasta las tres y media de la mañana. Apenas durmió.