El Congreso de los Diputados rechazó con los votos de todos los grupos, a excepción del PP, una moción presentada por los populares en la que se instaba al Ejecutivo a buscar un final de ETA que tenga «vencedores y vencidos». El abismo abierto entre el Gobierno y el principal partido de la oposición en la política antiterrorista quedó patente ayer en la Cámara Baja: PP y PSOE fueron incapaces de consensuar una declaración de mínimos sobre las líneas básicas que debe seguir el Ejecutivo para acabar con la organización terrorista y el papel que deben jugar las víctimas en un hipotético proceso de paz.