«La cartografía nació de la descripción física y de la construcción matemática, pero nunca renunció a lo imaginario, cuya presencia en el seno de los principios científicos hace del mapa una auténtica representación». Estas palabras de la profesora Isabel Vicente, en el catálogo de la exposición inaugurada ayer en el Museo de la Universidad de Valladolid, centran el interés que tiene tanto para estudiosos de la cartografía, como para cualquier profano en la materia que sea capaz de apreciar la belleza de los grabados que a lo largo de la historia transmitieron la imagen del mundo conocido.