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Miércoles, 1 de marzo de 2006
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AUDIENCIA
CASTILLA Y LEÓN
valladolid
Rafael Romero Larralde alega que la droga era para su consumo e imputa la posesión de la pistola al otro acusado
La vista oral se desarrolla en la Audiencia vallisoletana por la actividad desarrollada en el piso bajo del número 10 de la calle Duero de la ciudad
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El 'Monchín' Rafael Romero Larralde y José Luis H.P. ('Pocho'), quienes fueron detenidos en junio de 2005 con distintas cantidades de hachís y cocaína tras sendos registros practicados en dos bajos de la calle Duero de Valladolid, alegaron que la droga era para su propio consumo, dada su condición de toxicómanos, al tiempo que el primero de ellos quiso también salir indemne del delito de tenencia ilícita de armas que se le imputa y atribuyó al joven con quien comparte banquillo la propiedad de un revólver hallado por la policía.
Durante la primera jornada del juicio iniciada en la Audiencia de Valladolid, tanto Rafael como 'Pocho', ambos de 36 años, coincidieron al señalar que la sustancia que la policía descubrió en los pisos la habían adquirido a terceros para consumo propio y no para traficar con ella.
En unos casos, la mercancía la compraban a distintos traficantes que acudían a su casa y en otras ocasiones era el propio 'Pocho' el que, por indicación de Rafael, iba a la calle y se aprovisionaba de papelinas para ambos porque, como así advirtió el 'Monchín', "en el barrio de Delicias todo el mundo vende droga".
Rafael, en declaraciones recogidas por Europa Press, explicó que todo el dinero que obtenía por el arreglo y venta de coches se lo gastaba en pastillas, cocaína y heroína y aseguró que el otro acusado, alias 'Pocho', le ayudaba a lavar los vehículos y realizaba distintas obras de albañilería en su casa. Este último percibía alguna remuneración por tales trabajos que destinaba igualmente a satisfacer su adicción.
Enfrentamiento dialéctico
Durante su declaración, el 'Monchín' se encaró con su compañero de banquillo al ser interrogado sobre la propiedad de un revólver Smith and Wesson y llegó a imputar a este último la posesión del arma. "¡Qué diga la verdad, que diga que es de él. Si llego a saber que lo tiene le doy dos palos!", gritó Rafael, quien añadió que durante el registro policial uno de sus hijos le contó que el 'Pocho' había tratado de deshacerse del revólver arrojándolo por la ventana.
El 'Monchín' no supo explicar de forma convincente la existencia de recortes circulares de plástico en su domicilio, aparentemente utilizados para confeccionar lágrimas o papelinas, ni tampoco el hallazgo de un cuchillo de cocina con restos de sustancia, aunque sí alegó que el dinero localizado procedía de las huchas de sus hijos.
Respecto del trasiego de supuestos clientes que acudían a su vivienda para proveerse de droga, Rafael justificó tal afluencia en la larga lista de amigos y familiares con que cuenta. "Tengo cuarenta sobrinos, soy yonki y tengo doscientos amigos", indicó el 'Monchín', quien alegó que desde que tiene el "bicho" desde hace veinte años, en referencia al SIDA, no sale nunca de casa.
El otro acusado, el vecino de Palencia José Luis H.P. ('Pocho'), que fue el primero en ser interrogado por la partes, mantuvo una declaración coincidente con Rafael, salvo en el detalle de la posesión del arma, ya que al respecto aseguró desconocer su procedencia.
Declararon igualmente los policías que practicaron los registros efectuados el día 2 de junio del pasado año y aquellos que identificaron a distintos toxicómanos que fueron sorprendidos con papelinas a la salida de ambos inmuebles, algunos de los cuales llegaron a reconocer en su día que la droga la habían adquirido a los acusados.
El juicio quedará mañana visto para sentencia. El Ministerio Fiscal solicita para Rafael Romero Larralde un total de 6 años de prisión por delitos contra la salud pública y tenencia ilícita de armas, así como cuatro años de privación de libertad para 'Pocho' por el primero de ambos delitos.
A ambos, fruto de los referidos registros, se les ocuparon, además de la droga, un bastón con virola, un bate de béisbol y varios bastones, un revólver de gas CO2 con cargas y dispuesto para ser utilizado, un revólver real de la marca Smith and Wesson del tipo basculante y del calibre 7,65 mm, cinco cartuchos de esta munición, una daga, un machete de grandes dimensiones, dos cámaras digitales de grabación de origen desconocido, un teléfono móvil, 1.250 euros, un soldador eléctrico y una cuchilla impregnada con droga.
Grabados en una cinta de vídeo
En una de las cámaras de vídeo la policía halló una cinta en la que aparecían ambos acusados confeccionando una papelina y Rafael, además, con un fajo de billetes en la mano.
Se da la circunstancia de que este último ya fue condenado en noviembre de 2005 a una pena de 3 años por la Audiencia provincial por narcotráfico, respecto de la detención de que fue objeto en julio de 2004 con droga en otro registro en su casa.
Además, su piso volvió a ser registrado el pasado día 22 del presente mes de febrero y la Policía Nacional detuvo a cuatro personas, entre ellas su esposa, María Henar R.C, tras ocupar 26 gramos de cocaína y heroína y otros efectos. La mujer y otro hombre que también se encontraba en la vivienda, Juan Jesús R.M, fueron internados en prisión por orden del Juzgado de Instrucción número 6.



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