Irán y Rusia alcanzaron ayer un preacuerdo para el enriquecimiento de uranio en territorio ruso con destino a las centrales nucleares iraníes, la última oportunidad de solventar la crisis nuclear al margen del Consejo de Seguridad de la ONU. «Hemos alcanzado un acuerdo de principio para crear una empresa mixta», declaró ayer Gholamreza Aghazadeh, vicepresidente de Irán durante una conferencia de prensa celebrada en la planta nuclear de Bushehr, en el golfo Pérsico, según informaron las agencias de noticias rusas.