La sidra y la fiesta duraron «hasta altas horas de la noche». El descorche de botellas, las risas y los llantos de alegría pasaron a ser el orden del día en una asamblea que, en un principio, contemplaba la posibilidad de radicalizar las medidas de protesta. Así lo explica Eugenio López, el portavoz del comité de empresa de Bimbo. Una factoría que ha asegurado el futuro de su actividad gracias al preacuerdo de acuerdo anunciado el viernes entre la propietaria de la factoría segoviana -la multinacional norteamericana Sara Lee Bakery- con el Grupo Siro.