El aniversario del Estatuto de Autonomía sirvió ayer de bálsamo para curar dos meses de pésimas relaciones entre populares y socialistas. A las declaraciones conciliadoras tras el saludo institucional del presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago, les siguieron los encuentros en el posterior vino español. Conversaciones del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, con el líder de la oposición, Ángel Villalba, y de este último con el portavoz parlamentario del PP, José Antonio de Santiago, impensables hace unos días con el cruce de duras cartas, sirvieron para desbloquear los trabajos de reforma del Estatuto de Autonomía.