La modernización de los regadíos del Bajo Carrión, cuyas infraestructuras poseen 37 años, se encuentran deterioradas y solo para su mantenimientos se necesita una importante inversión cada año, será sufragada conjuntamente por la Junta de Castilla y León (20%), la Unión Europea (19,2%) y por los propios regantes. La aportación de estos será el 24%. No obstante, los agricultores dispondrán de créditos subvencionados por la Junta en dos puntos del tipo de interés. El restante 36,8% del coste lo adelantará la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias del Norte (SEIASA). La cantidad que supone lo devolverá el agricultor desde el año 2026 al 2050 después de la obra sin ningún tipo de interés.
El delegado de la Junta, José María Hernández, explicó ayer este sistema de financiación a los alcaldes de la zona del Bajo Carrión en una reunión celebrada en Palencia. La Comunidad de Regantes del Bajo Carrión ocupa 6.600 hectáreas entre Carrión de los Condes, Torre de los Molinos, Villanueva del Río, Villoldo, Lomas de Campos, Castrillejo de Olma, Paredes de Nava, Revenga de Campos, Manquillos, Perales, San Cebrián de Campos, Villaldavín, Becerril de Campos y Ribas de Campos. En total, hay 820 propietarios y 380 regantes. La red de distribución de agua tiene 300 kilómetros.
Eficacia del riego
El elevado consumo de agua en un contexto de graves sequías exige una modernización que aumente la eficacia del riego, disminuya el consumo de energía y aumente el rendimiento de las explotaciones, como exige la Unión Europea, según informó ayer la Junta. Esta modernización implica la revalorización de la propiedad, como consecuencia de la mayor rentabilidad de las explotaciones, además del desarrollo del tejido productivo y la fijación de población joven.
La inversión necesaria para modernizar el regadío en la zona del Bajo Carrión se puede estimar en unos 9.000 euros por hectárea, aunque la cantidad exacta depende del proyecto concreto. Los agricultores deberán decidir si quieren que se lleve a cabo este proyecto.