El fiscal del Tribunal Supremo y los abogados de la acusación rechazaron ayer en la vista celebrada ante la Sala Militar del alto tribunal que el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Peñafiel, condenado a 46 años de cárcel por el Tribunal Militar Central, estuviese enajenado cuando mató, el 17 de junio del 2003, a dos compañeros en la Comandancia de Albacete, y dejó malherido al agente, tal y como alegaba el condenado en su recurso de casación. El fiscal afirmó que Peñafiel padecía un trastorno paranoide pero que conocía la ilicitud de los hechos.