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CULTURA
NATALIA DICENTA ACTRIZ
«María me da todo lo que le puedo pedir a un personaje»
Junto a su madre, Lola Herrera, protagoniza la adaptación teatral de 'Solas', que desde esta tarde se representa en el Teatro Calderón
Natalia Dicenta durante una actuación en La Rioja. / EL NORTE
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EL MONTAJE
'Solas', de Benito Zambrano. Adaptación teatral de Antonio Onetti. Montaje del Centro Andaluz de Teatro.

Dirección, José Carlos Plaza.

Intérpretes: Lola Herrera, Natalia Dicenta, Carlos Álvarez-Novoa, Idilio Cardoso, Aníba Soto...

Lugar, Teatro Calderón.

Funciones: Días 23, 24 y 25, a las 20.30 horas. Día 26, a las 19.30.

Entradas, de 8 a 21 euros.


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Ha cumplido las bodas de plata con la profesión. Natalia Dicenta tiene un largo currículum en el teatro, y no pocos trabajos en cine y televisión. Una trayectoria que incluye, entre otros premios, un Fotogramas de Plata como mejor actriz de teatro por su papel en 'La zapatera prodigiosa', que dirigió Luis Olmos (1993), y un Max por 'Abocados', del Centro Dramático Nacional (1998). Hoy cumple en el teatro Calderón un año en su papel de María, la atormentada y solitaria mujer de 'Solas', la traducción teatral de la película de Benito Zambrano. Natalia, que comparte por tercera vez escenario con su madre, Lola Herrera, habla con pasión de un papel que a la vez que le exige un gran esfuerzo le permite aunar su faceta de actriz y la de militante por las causas justas.

«Me ha tocado lidiar con el personaje central de la obra y me encantó aceptarlo porque aúna mi militancia por determinadas causas como es la de la mujer maltratada y mi faceta profesional. En este apartado el papel me pone el listón muy alto y eso me encanta. Me permite dar voces en el escenario contra la violencia de género y mostrar qué difícil es todavía para la mujer encontrar su sitio en este mundo hecho por y para los hombres. Y luego hay algo maravilloso en la forma en que Benito Zambrano concibe este personaje. María nos muestra toda la desesperanza, todo el lado oscuro de la soledad, del maltrato, pero al final ve la luz, opta por la vida, no solo por la del retoño que lleva dentro desde que empieza la función sino por la suya propia. Y eso es muy hermoso»

-Y además el papel le llega después de unos años sin subirse a un escenario, al menos como actriz. ¿Por decisión propia o porque no le ofrecían papeles?

-Es cierto. Llevaba seis años sin hacer teatro y no porque no me hubieran ofrecido ningún papel. Llegaban cosas pero las rechazaba porque no me daban el 'punch' para querer contarlas. Me encuentro en un punto de madurez como mujer y como artista en el que exijo cosas que sean potentes, que me apetezca contar. Necesitaba volver con un buen vehículo para decir cosas y este papel lo es.

-Además en teatro ha hecho cosas muy destacables, como aquella Zapatera con Teatro de la Danza... ¿En este sentido se considera desaprovechada?

-Ese papel por cierto me dio muchas alegrías, además del premio Fotogramas... ¿Desaprovechada? ¿Huy no! ¿Eso nunca! Mi lema es no quejarme. Las quejas si acaso en privado, en la ducha, y que duren como máximo dos minutos. Luego, ¿a la calle, a sonreir y a pelear! Siempre me planteo las cosas desde una perspectiva positiva. Lo que sí es cierto es que es necesario tener a tu lado las personas adecuadas que te ayuden, que te potencien y que difundan bien tu trabajo. Pero de quejarme, nada de nada.

-Durante este tiempo alejada de las tablas, ha hecho cine y televisión y, sobre todo, se ha destapado como cantante de jazz, ¿piensa seguir en esta faceta o la ha dejado definitivamente por la de actriz?

-No, no. Yo no abandono nunca nada. Lo que pasa es que cuando estoy actuando como cantante la gente piensa que he abandonado el trabajo de actriz y viceversa. Pero una vez que he descubierto lo que me gusta la música, no pienso dejarlo nunca. Lo que es difícil es compaginarlo. La gira de 'Solas' está siendo muy intensa. Llevamos un año actuando sin parar por toda España y el 8 de mazo, el día de la Mujer Trabajadora entramos en Madrid. Tenemos funciones hasta junio y es tan fuerte lo que me exige el papel que no se puede alternar con ninguna otra actividad.

-¿Y después?

-Ya estoy valorando distintos proyectos para cuando acabe esta gira. Hay cosas en el horizonte... No sé, haré algo que me permita cambiar porque en esta profesión es muy necesario oxigenarse.

Televisión

-Cuando se pone a cambiar sorprende con facetas bien distintas como la de presentadora. ¿Qué recuerdos tiene de 'Lo tuyo es puro teatro'? ¿Le gustaría volver a televisión con un programa de esas características?

-Me encantó hacerlo. Fue una experiencia muy gratificante y me sirvió para probarme a mí misma que era capaz de hacerlo. Me encantaba contar lo que hacían otros compañeros y además estaba rodeada de profesionales buenísimos... En cuanto a lo de volver a televisión, claro que me gustaría. Sobre todo porque tal como están las cosas en este país, si no sales en televisión parece que no existes. Yo llevo 25 años trabajando y no he parado nunca. Y el otro día en la fiesta de los premios Fotogramas, en los que era candidata por el personaje de 'Solas', algunos de los que me entrevistaban poco menos que me decían 'y usted qué hace aquí'.. En fin...

Natalia Dicenta se subirá esta tarde al escenario del Teatro Calderón para volver a ser esa mujer maltratada y sola que finalmente encuentra su sitio en el mundo.



Vocento