El Gobierno tendrá en cuenta a las víctimas del terrorismo, pero su opinión no va a condicionar el trabajo para abrir un proceso para acabar con la violencia. El secretario de Estado de Comunicación sostuvo que el Ejecutivo «no puede dejar» de intentar lograr el final de la violencia y rastrear las posibilidades existentes porque las víctimas estén en desacuerdo con el diálogo con ETA y exijan su rendición. El PSOE, a su vez, trazó un cuadro optimista de la situación y su portavoz en el Congreso señaló que «es previsible» que ETA, que «está mal», pueda dar «un paso adelante» y «podamos ver la luz al final del túnel».