El diagnóstico es tranquilizador, induce al optimismo a la sociedad palentina y constata la realidad de una provincia que disfruta de manera sostenida en el tiempo de unos índices de delincuencia por debajo de las medias regional y nacional. El número de hechos delictivos baja en la provincia de Palencia, según se apunta desde la Subdelegación del Gobierno, hasta el punto de situarse alguna que otra décima por debajo del tres por mil en el cómputo general de los últimos cinco años -en torno a 276 en el último año, de acuerdo con el censo de población-, pero algunas de las pruebas recogidas en la analítica aconsejan un tratamiento más enérgico a la hora de combatir el maltrato en el ámbito familiar y las agresiones contra el medio ambiente, marcados con un asterisco en ese imaginario chequeo a la seguridad en la provincia.