La nieve que cayó en las últimas horas en Castilla y León obligó hoy al uso de cadenas en la capital segoviana, impidió que 4.320 niños de siete provincias acudieran a clase y aisló por carretera a más de 1.300 personas de al menos 35 localidades palentinas.
El temporal, agravado por el hielo que se formó debido al intenso frío, repercutió además en el cierre de dieciséis puertos de montaña y en la necesidad de emplear cadenas para circular por veintiséis dentro de Castilla y León, donde además la circulación se vio dificultada en 72 tramos de carreteras, según datos de la Dirección General de Tráfico consultados por Efe.
En algunas zonas, la nieve complicó tanto el tránsito que fue precisa la paralización de camiones, como ocurrió en tramos de la autovía A-1 (Burgos-Madrid), de la A-62 (Burgos-Valladolid), y de la N-623 (Burgos-Santander), donde la Subdelegación del Gobierno en Burgos adoptó esta medida en aplicación del protocolo de actuación de nevadas.
Dentro de las capitales de provincia, la situación más llamativa se produjo en Segovia, donde el consistorio declaró obligatorio el uso de cadenas para todos los vehículos que circulasen por el casco urbano hasta la limpieza de calles y la mejora de la situación meteorológica.
El Ayuntamiento rogó además que la población se abstuviera de usar el vehículo privado, salvo en casos de urgente necesidad, hasta que se fuera recuperando la normalidad, una situación que se produjo a lo largo del día y desembocó en que el consistorio levantara la obligación de usar cadenas a primera hora de la tarde.
Ante la gestión de la nevada, el PP y organismos como la Cámara de Comercio criticaron la actuación del Ayuntamiento, cuyo alcalde, Pedro Arahuetes, del PSOE, consideró que "se ha trabajado muy bien".
Con mucha menor intensidad que en Segovia, los copos de nieve se vieron también en las capitales abulense, de Burgos y Soria, ciudad en la que el consistorio empleó siete toneladas de sal para limpiar las calles afectadas por la nieve y el hielo, sin que en ninguno de los tres casos se llegaran a causar problemas de vialidad, dijeron a Efe fuentes municipales.
En los pueblos, los que más notaron las consecuencias del temporal fueron veintiún localidades del norte de la provincia palentina, con un censo de 1.300 habitantes, que se mantuvieron aisladas por carretera, una situación que a primera hora de la mañana llegó a afectar a 35 poblaciones.
La docencia se vio también afectada por el temporal, porque la nieve dejó sin clase a 4.320 alumnos, obligó a suspender 221 rutas de transporte escolar y supuso el cierre de 103 centros, explicaron a Efe fuentes de la Consejería de Educación del Gobierno regional.
Fue Segovia la provincia en la que más alumnos tuvieron que dejar de acudir a las aulas dentro de la Comunidad, con 1.837 estudiantes, seguida de León, con 1.068; Palencia, 636; Burgos, 464; Avila con 154 y Soria con 127.
Varias llamadas alertaron desde primeras horas del día de los problemas para la circulación de vehículos con llamadas al servicio de emergencias 112 de Castilla y León, en casos como la retención de camiones y turismos en la C-116, a la altura del Puerto de Alentisque (Soria) sobre las 7,00 horas y en la SG-722, en Vegas de Matute (Segovia) poco antes de las 8,00 horas.
Los conductores avisaron también al 112 de retenciones en la CL-629 en Puerto del Cabrío (Burgos); en la N-632, en Villatoro, dentro de la misma provincia; V-2221, en Espirdo (Segovia); y CL-505, en La Cañada (Avila), informaron a Efe fuentes sanitarias.
Además alertaron de vehículos atrapados por la nieve sobre las 9,45 horas en la BU-622 a la altura de la población burgalesa de Valle de Santibáñez y un camión atravesado en la AV-501 en Navalperal de Pinares (Avila).
La Dirección General de Protección Civil mantuvo durante la jornada el aviso a Castilla y León y otras nueve comunidades, ante la previsión de intensas nevadas.