Desde que se lanzó a la conquista del tiempo perdido, Marc Ostarcevic se ha convertido en el perejil de todas las salsas. Esta semana, el croata ha aparcado la frivolidad para acudir a una fiesta benéfica en favor de los niños discapacitados.
Pero, como la cabra tira al monte, además de solidaridad, Marc también habló de mujeres. El ex marido de la enorme Norma Duval parece haber cambiado de gustos. Ahora se fija en «las colombianas y venezolanas, que son pequeñitas y con curvas por todas partes».
Tal vez por eso, los nuevos pechos de kilo y medio de Yola Berrocal le parecen excesivos. «Yola no tiene límites. Al menos, podría haberme consultado».