La alcaldesa de Migueláñez (Segovia), María Jesús Fuentes, ha editado un bando para los vecinos del municipio en el que propone aviarias medidas encaminadas a prevenir la posibilidad de gripe aviar en la localidad. El bando insta a los alrededor de 160 residentes que inscriban a sus aves, ya sean de corral, domésticas o de compañía para elaborar un censo. El bando también establece la obligatoriedad de encerrar a las aves -de corral, domésticas o de compañía- en jaulas o corrales. Estos habitáculos deberán estar provistos de un techo que cubra el recinto. La medida matiza que no se ha de tener acceso desde el exterior para evitar el contacto entre aves.
Riesgos en España
El peligro de llegada a España del virus de la gripe aviaria aumentará en las próximas semanas cuando llegue, en marzo, la mayoría de las oleadas migratorias de aves procedentes de África central. Sin embargo, el Comité Nacional de Alerta Sanitaria Veterinaria decidió ayer mantener el dispositivo de seguridad vigente, que incluye la reclusión de las aves de corral en un perímetro de 10 kilómetros alrededor de 25 humedales considerados de riesgo, pero no decretar el confinamiento total como hizo Francia esta semana.
«Nuestra situación no es la misma que se da en Francia», explicó Carlos Escribano, director general de Ganadería. El país vecino tiene una inmensa cabaña aviaria que cría al aire libre -ocas, patos, gansos-. Aquí apenas un 5% de la cría de aves tiene lugar en el exterior, básicamente criaderos de codornices y perdices para suelta en cotos de caza; menos de 150 explotaciones «perfectamente identificadas», que en caso de aparición del virus en España podrían encerrar su cabaña sin dificultad. El protocolo español se ajusta a lo ordenado por la Unión Europea de establecer 'círculos de seguridad' de tres y diez kilómetros.