No fue necesario llegar al límite del plazo dado por la patronal de Renault para que, por fin, la empresa y los principales representantes de los trabajadores llegaran ayer a un acuerdo. Era tan escasa la distancia para el consenso que la ruptura del miércoles sembró incertidumbre y dudas sobre la voluntad para firmar el entendimiento. La empresa accede a pagar un plus especial por los dos sábados necesarios para adaptar Carrocería Montaje de Valladolid a la fabricación del Clio. Se aleja así el fantasma de la regulación de empleo, y se dirá que llegó la sensatez, cuando es impensable que esta se perdiera en un problema del que dependen decenas de puestos de trabajo, directos e indirectos.