El concejal de Economía y Hacienda, Alberto Castro, compareció ayer ante los medios de comunicación con una carpeta tan flaca como su contenido. Ya advirtió durante la presentación del anterior borrador económico, el año pasado, de que al cerrarse el grifo de los fondos europeos se iba a reducir mucho el margen de maniobra que iba a tener el equipo de Antonio Vázquez para afrontar el último tramo del mandato. Y así lo refleja el plan inversor del 2006, que es el más bajo de la última década, con 9,7 millones de euros, una cantidad que es tan solo la mitad de lo consignado en el 2005.