La reserva de las Lagunas de Villafáfila, uno de los principales humedales de la comunidad, es el principal foco de atención en la provincia en el control de la gripe aviar, en un momento en el que las aves migratorias procedentes de África empiezan a regresar a Europa. Pero entre las áreas diana se incluye también el embalse de Ricobayo, que sirve de hábitat a numerosas especies salvajes, entre ellas las anátidas. El sistema abarca análisis de muestreo en las explotaciones cinegéticas, granjas avícolas y se hace extensivo al personal de riesgo, que, por su trabajo, manipula aves, como pueden ser veterinarios y técnicos, entre ellos los responsables de la reserva e las Lagunas. Así lo expuso ayer el delegado territorial de la Junta, Óscar Reguera, quien insistió en que en Zamora y en Castilla y León, «tenemos archihechos los controles», incluso muchos más de los indicados por el Ministerio de Agricultura, que pidió 150 análisis en toda la región.