Tres agentes de la Guardia Civil resultaron ayer heridos de carácter leve durante los disturbios que se produjeron ante la fábrica de quesos García Baquero en Toro, durante la concentración en la que medio millar de ganaderos de la región exigieron unos «precios dignos» tanto para la leche de ovino como para la de vacuno. El subdelegado del Gobierno, Carlos Hernández, confirmó que los tres agentes lesionados tuvieron que recibir asistencia médica después de ser alcanzados por piedras lanzadas por los ganaderos. Hernández justificó la intervención de los efectivos de la Unidad Especial de la Guardia Civil, que cargaron contra los manifestantes con botes de humo, en la agresión a dos trabajadores que se encontraban en el interior de la cabina que controla el acceso a la factoría.