Este es un apotegma para reivindicar Castilla y defender España: desde algunas periferias se pretende que ahora ya solo Castilla sea España, de forma tal que España sea únicamente Castilla.
Desde Castilla, por el contrario, conviene mucho, sobre todo, afirmar Castilla para después denominar regiones españolas a todas las zonas externa a Castilla, dentro del Estado español. De forma tal que, al afirmar el hecho castellano y mientras fortalecemos la necesaria identidad y unidad de Castilla, predicamos y defendemos el carácter español del resto de los trozos externos a Castilla, regiones que forman la realidad total nacional de España y del Estado español.