La Cofradía del Santísimo Cristo de las Injurias va a solicitar formalmente a la Zarzuela el título de real cofradía, según acordó ayer la asamblea, que también decidió un itinerario alternativo por la calle de San Torcuato ante la posibilidad de que las obras de renovación del saneamiento y la urbanización de la calle de Santa Clara no estén terminadas a tiempo de los desfiles procesionales. La procesión del Silencio discurriría entonces por Alfonso IX, San Pablo y San Andrés para sortear la zona en obras. Otra novedad para este año es que se incorporará una banda de tambores más para abrir el desfile procesional, y se mantendrá la otra que cierra la procesión.
La asamblea, que según el secretario de la directiva, Pedro Luis Martínez de Paz, discurrió «sin sobresaltos y con tranquilidad», aprobó también ampliar el número de mayordomos, que actualmente es de diez, y llevarlo hasta veinte.
El órgano rector del Silencio informó además a los cofrades de que, finalmente, y aunque en principio había un acuerdo para el traslado del Cristo de las Injurias a la iglesia de San Ildefonso mientras durasen las obras en la Catedral, el cabildo denegó la autorización.
La asamblea mostró su preocupación por el estado de conservación de la talla, que tendrá que ser sometida posteriormente a una cuidadosa limpieza.
Reclamaciones
Los hermanos acordaron asimismo reclamar a la Cofradía del Santo Entierro los daños ocasionados por la lluvia el pasado Viernes Santo en la mesa del Cristo de las Injurias. «Hay un convenio con el Cabildo y con el Santo Entierro por el que los daños que se generen son responsabilidad de esta cofradía y exigimos que se satisfaga la deuda, ya que solamente quieren asumir la mitad».
El Silencio reclama asimismo a la Junta Pro Semana Santa que ingrese en su cuenta la subvención que la Junta de Castilla y León concede para la revista de la cofradía «y que hace seis meses que llevamos pendientes de ese dinero», manifestó Martínez de Paz.