«Hoy tenemos diez, pero dentro de unos días se marcharán cuatro, luego llegarán otros dos Llegan y se van de forma imprevista», así explica María García, directora del CRA Campos de Castilla, una de las características del alumnado inmigrante: su interinidad. Su permanencia en la escuela está vinculada a la estabilidad laboral de sus padres, y se puede reducir a unos pocos meses o prolongarse varios cursos seguidos.
La población escolar inmigrante en Valladolid a comienzos de este curso 2005/2006 en las enseñanzas no universitarias, según los datos de la Consejería de Educación, era de 2.495 alumnos de 68 nacionalidades, de los que 1.802 estaban escolarizados en la capital y 693 en centros de la provincia. Los búlgaros ocupan el primer lugar (son 576, de ellos 263 en la provincia), seguidos de los colombianos (316, con 67 en la provincia) y ecuatorianos (309, y 46 en localidades vallisoletanas).
Crecimiento imparable
El último informe anual de la Fundación Encuentro 'España 2005' señala que en el curso 2003/2004 había escolarizados 388.290 alumnos extranjeros en centros educativos no universitarios españoles, que representaban el 5,7% del total de los alumnos matriculados (6.867.496). Si se tiene en cuenta que en el curso 1993/1994 estaban escolarizados en el sistema educativo no universitario 49.923 alumnos extranjeros, el crecimiento registrado ha sido exponencial: del 677,8% en una década.
El informe revela que las comunidades económicamente más dinámicas concentran también el mayor número de alumnos extranjeros: el 70% se concentra en Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía. En Castilla y León, el porcentaje de alumnos extranjeros era del 3%, y ocupaba el puesto decimocuarto.