Natural de Pinillos de Polendos, este segoviano trabajó como sacerdote 14 años, en las parroquias de El Espinar y la Albuera. Hace 21 años se trasladó a Mozambique para desarrollar su tarea como misionero en ese país y el pasado viernes estuvo como invitado de la Asociación Manos Unidas de Segovia y de José María, párroco de Cantimpalos, para presentar el día del Bocata Solidario.
-¿Con qué fin se hace el Bocata Solidario?
-Es una actividad que programa Manos Unidas con el fin de recoger donativos para colaborar en los proyectos de desarrollo del Tercer Mundo. Aprovechando que era el día del ayuno voluntario, se anunció en parroquias y centros religiosos para que las personas se acercaran y dieran un donativo a cambio de un bocadillo. En Cantimpalos el bocadillo ha sido de chorizo.
-¿Quiénes han asistido?
-Yo creía que solo iban a asistir niños de la catequesis y catequistas, pero me he encontrado con bastantes personas adultas. Sobre todo me ha sorprendido el interés que han puesto en mi exposición y creo que han captado lo que quería trasmitir con mis palabras.
-¿Qué ha expuesto?
-He tratado de explicar el cartel de la campaña de Manos Unidas del 2006. Después he pasado a hablar de Mozambique, uno de los diez países más pobres del mundo, la situación de su población, con esos problemas sanitarios, de alimentación, educación Les he dicho que aprendan a ser solidarios con los de países más pobres, ya que ellos tienen medios materiales para ayudarlos. Que el mundo es muy grande y hay países que no vemos, que no están desarrollados como el nuestro. Debemos aprender de los niños que tienen esa capacidad de sufrimiento.
-¿Qué sector es el más desfavorecido?
-Sobre todo los niños, que son víctimas de enfermedades, con una gran tasa de mortandad infantil; la mayoría no están escolarizados o tienen que andar doce kilómetros a pie para encontrar una escuela que luego es una pequeña cabaña. Sólo el uno por cien de los jóvenes, accede a una universidad. El hambre es una realidad, no hay hospitales y los pocos que hay, están a más de setenta kilómetros, con equipos médicos itinerantes y minifarmacias.
-¿Cuál es el motivo de su regreso a España?
-Me he tomado un año sabático para recuperar la salud. Durante mi estancia aquí estoy en contacto con la gente de Mozambique. Estoy preparando un curso de alfabetización para adultos y, en fin, me estoy actualizando para seguir mi labor allí.