Las medidas de tráfico para ejecutar las obras de la rotonda que distribuirá el tráfico en el cruce de José Zorrilla, Obispo Quesada y Conde Sepúlveda suponen el cierre a la circulación en el tramo de José Zorrilla que llega hasta la Puerta de Madrid, al lado de la ermita del Cristo del Mercado; es decir, que todos los vehículos que antes accedían a esta zona desde la avenida Juan Carlos I, de la carretera de San Rafael o de Doctor Tapia serán desviados por esta última, que será de doble dirección igual que Obispo Quesada mientras duren los trabajos.
La única excepción de paso hacia la zona de Cristo del Mercado será para el acceso de los vehículos a los garajes de la calle que existe en la parte trasera de la ermita, que podrán entrar por la zona peatonal desde el arco de Madrid. El corte de tráfico también afecta a la calle que une José Zorrilla (a la altura del número 117) con la de Cristo del Mercado; en esta calle se podrá girar a la izquierda (como hasta ahora) o a la derecha (donde se invierte el sentido de la circulación) con dirección a la calle Los Arroyos para acceder directamente a la avenida de la Constitución, en cuya confluencia se valorará si se habilita un carril permanente de salida.
Sin semáforos
Con la construcción de la nueva rotonda de 16 metros de diámetro se pretende aumentar la capacidad del tráfico en la zona al eliminar los semáforos que, por lo largo de los recorridos dentro del cruce, obligaba a establecer unos tiempos de la luz en rojo demasiado altos, lo que ocasionaba que en determinados momentos se infrautilizara al no haber coches circulando en su interior.
En la zona de obras esta proyectada una nueva alineación de las aceras exteriores, ensanchándolas en unos casos y reduciéndolas en otros, consiguiéndose grandes zonas estanciales para los peatones en el lado de José Zorrilla. La calzada será de 7,2 metros de ancha y la acera contigua a la ermita del Cristo del Mercado aumentará en unos tres metros de anchura; los acerados se harán en losa de granito para realzar el monumento.