EL grupo Muriel ha arrancado la celebración de su vigésimo quinto aniversario con una digna exposición en Caja Duero. Una muestra que no quiere ser más que un pequeño resumen de cinco lustros dedicados a la promoción de las artes plásticas. Esta promoción es el gran mérito de este colectivo, mérito que todavía se hace más patente con los resultados de público que obtiene en las exposiciones que celebra.
Sus convocatorias son seguidas masivamente por los palentinos, lo que ha permitido acercar la pintura, la escultura y otras artes a un público ciertamente numeroso. Un ejemplo ilustrativo de ello es Expo Aire, la exposición de la Huerta de Guadián, que atrae a miles de personas durante los sanantolines.
Pero además de esta gran capacidad de convocatoria, Muriel ha demostrado en estos 25 años que también atrae a los artistas. Muchos de los jóvenes creadores que empiezan a trabajar, de forma autodidacta o procedentes de la Escuela de Artes o de facultades de Bellas Artes, llaman a las puertas del grupo porque saben que su participación en las exposiciones colectivas es garantía de difusión y de penetración en los medios de comunicación locales.
Muriel ha apostado por los artistas palentinos, pero no se ha limitado a ellos. Es otro mérito de su forma de trabajar. Hay pintores y escultores han encontrado en este grupo un instrumento para introducirse en Palencia, lo que no deja ser, además, un enriquecimiento de la vida cultural local y provincial.
Muriel es un foco activo de artistas y de creación. Su trabajo no solo dinamiza la vida cultural palentina, sino que además sirve para promocionar creadores. La celebración de sus bodas de plata tiene en las artes plásticas su máxima referencia, ya que está previsto que se celebren hasta el 2007 hasta once exposiciones.