Los más de 530 muertos que ha causado la violencia en Guatemala en lo que va del 2006, han despertado el temor de la aparición de grupos clandestinos de 'limpieza social', dedicados a exterminar delincuentes y pandilleros.
«Los índices de inseguridad han alcanzado en las últimas semanas un grado de terror sin precedentes, en especial por el aumento de hechos de violencia que se clasifican como prácticas de 'limpieza social'», afirmó ayer ante la prensa la activista Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack (FMM).
En declaraciones publicadas ayer por la prensa local, el vicepresidente de Guatemala, Eduardo Stein, señaló que el Ejecutivo tiene alguna información del funcionamiento de grupos clandestinos organizados por ciudadanos de zonas residenciales para protegerse.
En esas prácticas ilegales estarían implicados grupos de ciudadanos que, por su cuenta, eliminan a delincuentes comunes y pandilleros, decía esa organización no gubernamental en un comunicado.