Las Cortes afrontan el último año de la legislatura con más de quinientos asuntos pendientes de debatir. Los procuradores celebrarán mañana el primer pleno del nuevo periodo de sesiones desde que se despidieron de la actividad parlamentaria, en vísperas de Navidad, con la aprobación del Presupuesto de la comunidad.
No ha hecho más que empezar el penúltimo programa de sesiones de la legislatura y los parlamentarios reciben en herencia del anterior al pie de medio millar de iniciativas atrasadas. En concreto, 583 entre textos normativos, peticiones de comparecencia, proposiciones no de ley, mociones, interpelaciones, peticiones de documentación y preguntas. La mayor parte de estos asuntos han sido presentados por los procuradores del principal grupo de la oposición, el PSOE.
Destacan de este listado de asuntos pendientes las comparecencias de consejeros y altos cargos de la Junta. El Gobierno de Juan Vicente Herrera debe a las Cortes 72 explicaciones en persona. Algunas de las peticiones de comparecencia se remontan al año 2004. El consejero de Presidencia, Alfonso Fernández Mañueco, tiene una pendiente desde el 26 de febrero de hace dos años para informar sobre la política de retribuciones de la Junta y las entidades y empresas públicas que de ella dependen. Los procuradores también esperan a su compañera de gobierno en el área de Cultura y Turismo, Silvia Clemente, desde el 29 de octubre del 2004, para que dé explicaciones sobre las actuaciones realizadas por su consejería en materia de deportes.
Los consejeros y altos cargos autonómicos más demandados en las Cortes son los que deben responder ante las comisiones de Sanidad, Presidencia, Gobierno e Interior, con once solicitudes de comparecencias respectivamente, seguidos de Cultura, con diez, y Medio Ambiente, con ocho.
«Entorpece» el control
La lectura que hace la oposición sobre este listado de asuntos pendientes en el Parlamento es muy crítica. «Empezar con más de quinientos asuntos es una barbaridad. Para que los ciudadanos se hagan una idea, aunque los grupos no presentáramos más iniciativas hasta el final de legislatura, probablemente habría suficientes asuntos para debatir», argumenta el secretario del Grupo Parlamentario Socialista, Antonio Losa.
Los culpables de esta situación son, a juicio del procurador del PSOE, los populares. «No es casual la dilación de asuntos y el incumplimiento palmario del calendario, porque la demora de iniciativas, al igual que estrangulamiento económico de la oposición, dificulta el control parlamentario a la acción del Gobierno», asegura Losa. El procurador recuerda que el nuevo reglamento obliga a que las comisiones, que presiden parlamentarios del PP, se reúnan al menos dos veces al mes. «El incumplimiento, salvo en casos como Educación y Cultura, es manifiesto», precisa.
«Hacer lista de espera es muy fácil. Si se presentan cien interpelaciones en un día ya se sabe que son imposibles de solventar en una legislatura. Ahí esta la responsabilidad de la oposición», replica el portavoz del PP en las Cortes, José Antonio de Santiago. El popular niega que sus presidentes de comisiones ralenticen la celebración de las mismas. «Si no se cumple el calendario será por cuestiones de la Cámara, no del grupo popular. Quiero recordar que enero ha sido hábil (para debatir la Ley de Hacienda), porque lo ha pedido el PP y julio también lo fue y siempre lo pedimos los mismos», recalcó el portavoz.