Catorce meses sin Marisa Villaquirán. Son muchos meses, muchos días, muchas horas sin saber qué pasó ese 7 de diciembre del año 2004, cuando se la vio por última vez. Marisa desapareció ese mismo día. Presuntamente su ex marido, R.G.J., de 23 años, fue a buscarla al trabajo y la introdujo en un coche. Desde entonces nada se ha sabido. Efectivos policiales la han buscado en el vertedero de Burgos y en el paraje de San Juan del Monte donde, al parecer, su ex marido se había despedido de ella. Pero la búsqueda no ha dado resultados hasta el momento.
Marisa tiene cuatro hijos y cuando desapareció contaba con 38 años de edad y ya había denunciado a su ex pareja por un supuesto delito de malos tratos. Durante un tiempo tuvo un teléfono de los que se facilitan a mujeres en su situación, aunque la Concejala de Mujer de Miranda de Ebro, Natalia López-Molina, asegura que lo dejó «voluntariamente».
A los pocos días de su desaparición, su ex marido fue detenido por la Policía Nacional de Miranda de Ebro. Se le imputaba un presunto delito de detención ilegal. Pero el tiempo que permaneció detenida esta persona no sirvió para esclarecer qué había pasado con Marisa el día que desapareció. Meses después el detenido quedaba en libertad bajo fianza.
Mientras todo esto sucedía, la sociedad de Miranda de Ebro decidió comenzar una serie de movilizaciones para que el caso de Marisa no cayera en el olvido. Se constituyó una comisión ciudadana y el Ayuntamiento comenzó a desarrollar una campaña de apoyo a la familia que incluía una «ayuda económica, una beca escolar y orientación laboral a los hijos mayores» asegura Natalia López-Molina. Además, el Ayuntamiento se ha personado como acusación popular en el proceso legal que se ha abierto.
Falsas esperanzas
La investigación de lo sucedido tomó un giro inesperado cuando hace unos meses la Policía detuvo a una mujer que se había hecho pasar por Marisa y había enviado mensajes a la familia de la desaparecida haciendo pensar que estaba viva. La mujer detenida era la madre de la ex pareja de Marisa y resultó acusada de un presunto delito de usurpación del estado civil. Este paso en la investigación hizo volver a los agentes y a voluntarios al vertedero de Miranda de Ebro para buscar algún resto. Pero no se encontró nada. Desde ese momento no se han producido más detenciones. La Subdelegada del Gobierno en Burgos, Berta Tricio, asegura que les hubiera gustado «haber resuelto el caso» aunque añade que se trata de un caso difícil. Tricio indica que se sigue investigando y los agentes continúan con su trabajo «a través de diferentes líneas».
Todos los días 7 de cada mes los vecinos de Miranda de Ebro están convocados en el parque Antonio Machado a un acto en el que recuerdan que Marisa Villaquirán ya no está con ellos. El pasado martes fueron 150 personas las que se concentraron para hacer un recuerdo a Marisa, que hace ya catorce meses que desapareció. En esta ocasión se concentraron menos personas que en otras citas, aunque desde el Ayuntamiento se prepara una gran manifestación para el próximo 7 de marzo, día en el que se cumplirán quince meses sin Marisa Villaquirán.
Ayuda a la familia
En estos catorce meses, la familia, los amigos y los vecinos de Marisa no han cejado en su empeño. La música también ha formado parte de este recuerdo y un concierto organizado por la Comisión ¿Dónde estás, Marisa? sirvió para recaudar fondos para la madre y los hijos de la desaparecida. En este tiempo se han repartido diez mil lazos blancos, se han colocado carteles y el año pasado se celebraron unas jornadas sobre temas de igualdad que trataron el tema de la violencia hacia la mujer. Estas jornadas se van a volver a celebrar en abril y llevarán el nombre de Marisa para que nadie olvide que «estamos ante el presunto caso de violencia doméstica más grave de la ciudad», indica Natalia López-Molina.