Tras las últimas dimisiones producidas la pasada semana en la Ejecutiva provincial de la Unión General de Trabajadores de Soria, que redujeron el órgano de gobierno a dos miembros, Miguel Álvarez, secretario de organización a nivel regional, visitó ayer la sede para tratar de solucionar la crisis. En este encuentro estuvieron presentes representantes de las diez federaciones del sindicato provincial, junto con dos portavoces de la Ejecutiva de Castilla y León, y Ricardo Sáez y María Ángeles Guillorme, los actuales únicos componentes de la cúpula en Soria. Álvarez les comunicó la decisión tomada desde Valladolid para solventar la situación: un comité provincial extraordinario en el que se elegirán a los cinco nuevos miembros que gestionarán el sindicato con Guillorme y Sáez, que conservan sus cargos. El proceso puede celebrarse en un plazo máximo de cuatro semanas, pero previsiblemente solo serán dos, destacó Miguel Álvarez.