Había cinco anunciados y el Ayuntamiento ha decidido adquirir, a lo largo de este año, otros tres radares con el fin de controlar los excesos de velocidad y las infracciones circulatorias por las principales calles de la capital. El concejal de Vialidad y Seguridad, Manuel Sánchez, confirmó que la intención municipal es instalar hasta ocho radares en distintos puntos de la ciudad antes de que termine el año 2006. Sánchez valoró de forma «positiva» el primer mes de funcionamiento del dispositivo colocado en el Paseo de Zorrilla. Aunque rechazó ofrecer datos concretos sobre el número de infracciones, el máximo responsable de Tráfico en la capital aseguró que «los resultados de su actividad son muy sastisfactorios».
No obstante, la mayor parte de quebrantos del código de circulación detectados por el radar no se corresponden con el exceso de velocidad, sino con los conductores que se saltan el disco en rojo del semáforo. El alcalde, Javier León de la Riva, ha asegurado que el porcentaje de este tipo de conductas es «escandaloso», y añadió que en este sentido, «es previsible la cantidad de atropellos registrados en la zona», alguno de ellos, mortales, como el producido en el cruce del Paseo de Zorrilla con García Morato, donde se encuentra situado el primero de los radares, en funcionamiento desde el 9 de enero.
En el Ayuntamiento aseguraron que es «explicable» que la mayor parte de infracciones procedan del incumplimiento de las señales lumínicas ya que, de momento, «es muy difícil, ahora, superar la barrera de los 50 kilómetros por hora en ese tramo del Paseo de Zorrilla».
Límite de circulación
Las obras de construcción del aparcamiento han limitado la circulación -y las posibilidades de coger velocidad- entre la calle Italia y García Morato, lo que obliga a los conductores, al llegar a la altura de estos cruces, a desviarse por las vías alternativas.
El Ayuntamiento aseguró hace varias semanas -aunque no ha vuelto a confirmarlo- que colocará cinco radares en el Paseo de Zorrilla. Los otros tres estarían a la espera de un nuevo emplazamiento.
La Asociación de Vecinos Barrio Delicias, en una reunión con representantes municipales, solicitó la colocación de uno de ellos en el paseo de Juan Carlos I. «La zona más conflictiva es la del entorno del colegio y los institutos», comenta Domi Fernández, representante de la agrupación vecinal, que asegura que el Ayuntamiento ha respondido de forma positiva a sus peticiones, «y nos han confirmado que tendríamos un radar en la zona». Los otros dos estarán, con toda seguridad, en García Morato y el paseo de Isabel la Católica.
El radar permite obtener instantáneas de los vehículos infractores. La denuncia sigue en este caso el mismo procedimiento que una multa habitual -tanto si es por exceso de velocidad como por saltarse el semáforo en rojo-, y el sancionado recibirá la imagen en su domicilio, con la correspondiente sanción económica, que puede ir de los 150 a los 450 euros de multa.
Circular entre 61 y 72 kilómetros por hora por las zonas limitadas a 50 conlleva una sanción de 140 euros. Entre 73 y 83 kilómetros supone una multa de 200 euros. Los conductores que sean cazados transitando a una velocidad de entre los 84 y 94 kilómetros por hora pagarán 300 euros. La cantidad sube hasta 380 euros por conducir entre 95 y 105. Entre 106 y 116, la denuncia costará 450 euros. Si se superan los 117 kilómetros por hora, la multa llegará hasta los 450 euros.El radar cuenta con dos cámaras. La primera, dependiendo del modelo, está situada más cerca del semáforo y registra a todos los vehículos que pasan por delante. Una segunda está colocada metros antes y controla el cambio de color. Los registros, combinados, permiten conocer si el vehículo se ha saltado el semáforo. Y hace foto.