Montilla subrayó que los objetivos de la profunda reforma energética que el Gobierno prepara para los próximos meses son mejorar la competencia y avanzar de forma «significativa y determinante» en la liberalización del sector. Las medidas presentadas ayer no son más que una parte del «denso» paquete que presentó el pasado viernes al resto de ministros. La mayoría de las propuestas se aprobarán en el Consejo de Ministros del 1 de julio, en el que también se dará luz verde a una nueva metodología de cálculo de la tarifa eléctrica, que recogerá mejor los costes de las empresas. Además, se decidirá una nueva subida de la factura eléctrica (en torno al 1,5%) para comenzar a compensar a las empresas por el déficit tarifario. Otra parte de las propuestas de Industria se someterán al juicio del Gabinete a finales de este mes o principios de marzo. Serán las iniciativas que más urge aprobar, entre las que se encontrarán las relativas a la opa.