El Consejo Regulador del Cava confirma que ha existido un boicot nada desdeñable al cava catalán en el resto del Estado español durante el 2005. Se ha vendido el 6,6% menos. El cava de otras comunidades incrementó sus ventas en más del 93% y el champán francés, en más del 30%. Esta actitud refleja la emergencia de prejuicios ideológicos, consecuencia a su vez de una desazonante crispación política. Los dirigentes políticos no deberían mirar hacia otro lado cuando advierten estas actitudes ciudadanas, que revelan el surgimiento de un grave problema nacional. Estas crisis tienen responsables: unas instituciones que no saben responder a los retos con la suficiente grandeza.