Había cinco anunciados y el Ayuntamiento ha decidido adquirir, a lo largo de este año, otros tres radares con el fin de controlar los excesos de velocidad y las infracciones circulatorias por las principales calles de la capital. El concejal de Vialidad y Seguridad, Manuel Sánchez, confirmó que la intención municipal es instalar hasta ocho radares en distintos puntos de la ciudad antes de que termine el año 2006. Sánchez valoró de forma «positiva» el primer mes de funcionamiento del dispositivo colocado en el Paseo de Zorrilla. Aunque rechazó ofrecer datos concretos sobre el número de infracciones, el máximo responsable de Tráfico en la capital aseguró que «los resultados de su actividad son muy sastisfactorios».