«Aquí casi no se producen incendios y, cuando hay un fuego, suele ser fortuito y los vecinos se echan a la calle para proteger su monte, porque lo consideran suyo». Esther Pérez, alcaldesa del municipio soriano de La Poveda (140 vecinos), resalta la ligazón de siempre del monte (2.000 hectáreas en su término municipal) a los lugareños. Por eso no entiende esta regidora del PSOE que el borrador de la futura ley autonómica deje prácticamente al margen a los propietarios. «Los ayuntamientos, y con ellos los vecinos, parece que no pintásemos nada», lamenta Esther Pérez.
La alcaldesa soriana del último municipio de Castilla y León hacia La Rioja, enclavado en el Puerto de Piqueras, considera que el texto peca de exceso de obligaciones para los municipios. «Te obligo, te obligo, te obligo. Parece que todo lo que quieran hacer en el monte, todo lo que le pase, lo tienes que asumir tú, pero no he visto que vayan a consignar dinero para ello», apunta esta alcaldesa que echa en falta también el tratamiento en la futura ley de aprovechamientos que vayan más allá de la tala de árboles. «No hay solo madera», precisa Esther Pérez.
Del monte de su pueblo sale leña para los vecinos, miel con la que aprovechan la floración, acebo navideño en podas controladas, pastos de ganado, así como setas. «Queda muy bonito decir que tenemos un monte muy bien conservado, pero el monte lo conservan los vecinos del municipio. Somos los primeros interesados en que no haya plagas ni fuegos y hay que procurar que lo sigan queriendo como si fuera suyo», concluye la alcaldesa.