El Vaticano subrayó ayer que el ejercicio del «derecho a la libertad de pensamiento y expresión» no puede implicar «el derecho a ofender el sentimiento religioso de los creyentes» de cualquier religión, en una declaración emitida para ofrecer su posición en relación a las representaciones ofensivas de los sentimientos religiosos de los musulmanes.
«La convivencia humana exige un clima de respeto mutuo, para favorecer la paz entre los hombres y las naciones», añadió el Vaticano, subrayando que las críticas hacia los demás denotan «una falta de sensibilidad humana». «La lectura de la historia nos enseña que con esta vía no se curan las heridas en la vida de los pueblos», advirtió.
No obstante, dice que «las ofensas cometidas por personas individuales o por órganos de prensa no pueden imputarse a las instituciones públicas de ese país».