Desesperados por la falta de salud de su bebé de 22 meses, unos jóvenes padres colombianos recurrieron a trágicos remedios 'mágicos' ancestrales. Lo metieron dentro del vientre de una vaca recién sacrificada para que «tomara fuerza» y el resultado fue terrible: el niño murió al ingerir líquidos del animal que le produjeron un paro respiratorio y cardíaco. Ellos podrían ser acusados de homicidio.
El bebé nació a los seis meses de gestación. Estaba tan delgado que no podía mover bien ni brazos ni piernas. La madre explicó que acudieron al matadero para que, al cobijar al bebé en los 40 grados de temperatura del vientre de la vaca, «se le saliera ese extraño frío que lo estaba pasmando» y pudiera caminar.
Una vecina de Palermo, municipio al norte de Huila, explicó que esa práctica es muy común pero «se le deja siempre la cabecita fuera». Los médicos del hospital recibieron al bebé con fiebre de 40 grados, envuelto en una sábana blanca y cubierto completamente de excremento de la vaca.
El doctor Carlos Francisco Fernández explicó por su parte al diario 'El Tiempo' que la falta de educación sanitaria y la carencias del sistema de atención de salud, hace que en situaciones desesperadas muchas personas acudan a estos métodos considerados como mágicos «buscando alivio para sus dolencias».