El programa de la Inspección de Trabajo para el 2006 en la región incluye por primera vez una campaña de control del ruido, que parte de la constatación de que alrededor de un tercio de los ocupados europeos está expuesto a niveles de sonido potencialmente peligrosos durante al menos la cuarta parte de su jornada. La medida se estrenará en 50 empresas en las que los profesionales del ministerio, en colaboración con los 65 técnicos en Seguridad y Salud Laboral de la Junta, comprobarán si se cumplen la normas.
El plan de acción negociado entre el consejero de Economía, Tomás Villanueva, y el director nacional de la Inspección de Trabajo, Raimundo Aragonés, al que se dio el visto bueno definitivo el pasado lunes, tiene otras novedades. Entre ellas, que se seleccionará una muestra de 35 compañías del sector vitivinícola de Castilla y León a las que se visitará para prevenir posibles accidentes.
Junto a esto, el programa para el 2006 vuelve a contemplar la vigilancia de las condiciones de trabajo en materia de duración de la jornada, horas extraordinarias y descansos en la hostelería, la limpieza de edificios y locales y el comercio, sectores a los que este año se añadirá la banca y que se plasmará en el examen de 485 empresas. Al hilo de esto, el documento que establece las prioridades recuerda que es frecuente que la flexibilidad prevista en la ley «acabe siendo utilizada por algunos empleadores para alargar la duración de las jornadas o reducir los descansos más allá de los límites contenidos en las normas».
Residencias y academias
Los 55 inspectores y 67 subinspectores que desarrollan su tarea en Castilla y León dedicarán además una parte de sus esfuerzos a algo inédito hasta ahora, analizar si se respetan los convenios colectivos en las residencias privadas de tercera edad y en las academias de enseñanza que no sean públicas y evaluar si las sociedades cooperativas y laborales que reciben ayudas respetan los requisitos.
Asimismo, habrá un control especial de los partes de los accidentes laborales. Con ello se pretende garantizar que «se presentan con todos los campos cubiertos correctamente y en plazo», en palabras de la directora general de Trabajo y Prevención de Riesgos, Rosario Rodríguez, que explicó que ello contribuirá a conocer mejor las causas de los siniestros.
A esto último ayudará también el habitual control -iniciado en el 2004- al que se someterá a todas las empresas que hayan sufrido algún accidente mortal o grave en el 2005 o cuatro o más leves. Asimismo, y al igual que el año pasado, se efectuarán acciones específicas de prevención en 5.000 compañías de uno de los sectores con más percances, la construcción.
Todo ello se enmarca, recordó el viceconsejero de Empleo, Mariano Gredilla, en «una estrategia global de lucha contra la siniestralidad» en la que hay «muchas patas». Entre ellas el alto cargo de Economía citó el plan de visitas a empresas que están desarrollando los 40 técnicos de los agentes económicos y sociales, que la Junta sufragará en el 2006 con 1,6 millones. A esta cantidad se añaden otros 450.000 euros de subvención a la Fundación Laboral de la Construcción para que haga una labor similar en el sector de la mano de una plantilla de siete personas, y los 104.000 euros del convenio con CC. OO. y UGT para financiar la actividad de otras cuatro más en los tajos forestales.