El club todavía le da vueltas a la opción de inscribir a Germán Hornos con el equipo filial. Las consultas con la Liga de Fútbol Profesional parecen dar luz verde a esa posibilidad, aunque incluye algunos riesgos que de momento invitan al Valladolid a ser prudente. Si Hornos no juega cinco partidos consecutivos con el primer equipo, o diez alternos, no podrá ser utilizado en las cuatro últimas jorndas del campeonato de Liga. Y como solo quedan 20, la cuestión no un tema menor.
La idea es que el delantero coja la forma en dos o tres partidos con el filial y después pueda incorporarse con normalidad al primer equipo. Pero eso reduce aún más las posibilidades de que cumpla el cupo de encuentros. Por otro lado, intentar que coja el ritmo después de un año y un mes a base de jugar minutos sueltos con el Real Valladolid parece aún más complicada.
Dejar una ficha libre, además, permite al Valladolid un último movimiento. Por ejemplo, se podría fichar a un jugador en paro en cualquier momento del campeonato. Y Fernando Correa, que sigue entrenándose con el Real Valladolid, está en el paro y es comunitario, por lo que podría resultar interesante. Además, una vez acabado el plazo invernal de fichajes, las opciones del delantero uruguayo se limitarían a encontrar algún equipo en la Liga mexicana, como es su intención si no halla nada en España.
Últimos nombres
El club, de momento, no espera cerrar ningún fichaje de última hora, salvo que se produzca una respuesta positiva de Gonzalo Colsa al ofrecimiento que se le hizo en diciembre o que el holandés De Rider, del Celta, cambie de opinión sobre su decisión, expresada ayer, de continuar en el equipo vigués hasta el final de temporada.