«Ver en mi a una princesa no es fácil», reconoce la arrolladora Candela Peña, que debutó en el cine con 'Días contados' interpretando a una prostituta, rol que ha repetido diez años por el que ha sido reconocida con el Goya a la mejor actriz protagonista.
La credibilidad es la baza de esta treintañera catalana en quien los académicos españoles se han fijado desde su primera aparición en los fotogramas. Nominada por partida doble, como mejor actriz de reparto y revelación por 'Días contados', no se llevó nada. Y cuatro años más tarde se quedó a las puertas del premio por su actuación en 'Todo sobre mi madre'. Fue en el 2004 cuando cayó en sus manos la estatuilla a la mejor intérprete de reparto por 'Te doy mis ojos'.
«Pero cambia mucho que en el Goya ponga protagonista porque es el máximo premio, algo con lo que siempre he soñado. De todas formas, hay que seguir trabajando porque tengo que pagar la hipoteca. La pena es que no hay muchos papeles como el que me encomendó Fernando León, Caye, que es un bombón. Y claro, si te lo curras, pues piensas que es posible que la gente reconozca lo que has hecho», comenta la actriz que llamó la atención en 'Hola ¿estás sola?'.
Sin pelos en la lengua, la espontánea Peña muere por volver a estar a las órdenes de León de Aranoa, a quien le dijo «regresad o moriré», frase que sacó de la novela 'Seda'. «Fernando es, sobre todo, escritor, y estoy con él a muerte y a cuchillo».
Capaz de meterse en la memoria del espectador con papeles de reparto en películas como 'No somos nadie', 'Novios', '¿De qué se ríen las mujeres?' y 'La Celestina', comenta «lo complicadilla que está ahora la cosa. He hecho pruebas, pero no me han cogido. Estoy aquí, pendiente del teléfono, como mi princesa», afirma esta actriz que se considera vehemente tanto en el trabajo como en la vida.