Los chinos de todo el mundo celebran hoy el inicio del Año Nuevo o Año Nuevo del Perro (undécimo signo de su zodiaco), que este año tendrá como novedad en Pekín la posibilidad de lanzar fuegos artificiales y petardos, al más puro estilo occidental. Se acaba así una prohibición que duraba una década. Las plazas de la capital china se han llenado de quioscos para la venta de material pirotécnico y los parques apare-cían engalanados con grandes carteles y pictografías. En la fiesta oficial, 4.000 personalidades del país se reunieron en el Gran Palacio del Pueblo para escuchar al primer ministro, Wen Jiabao, que insistió en la armonía como la palabra clave para que su país avance. «Reforzaremos la construcción económica, política y cultural, así como el desarrollo de una sociedad armoniosa para lograr un buen principio del 11 Plan Quinquenal (2006-2010)», manifestó Wen.