Milicianos y militantes de Fatá participaron ayer en ruidosas protestas en Cisjordania y Gaza por segundo día consecutivo para exigir la dimisión de los máximos dirigentes de Fatá, a quienes responsabilizan de la severa derrota que sufrió el partido en las elecciones legislativas del pasado miércoles. Un policía palestino resultó herido de gravedad y se encuentra en coma en un enfrentamiento que los agentes iniciaron con una célula de Hamas al sur de Gaza. Los milicianos fundamentalistas respondieron a los disparos de los policías cuando éstos abrieron fuego sin que mediara provocación alguna.