El portavoz intendente de la Guardia Urbana de Barcelona, Carles Reynier, explicó ayer que los ciudadanos a los que se está informando en la vía publica del contenido de la nueva ordenanza de convivencia, que ayer entró en vigor, la están recibiendo «con sorpresa, pero sin rechazo».
Reynier, que asistió ayer a la rueda de prensa de balance de tráfico de la capital catalana, explicó que en la primera jornada de funcionamiento de la normativa, la Guardia Urbana se centró en informar a los ciudadanos junto a otros trabajadores municipales, sin encontrar una oposición manifiesta. El concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Hereu, señaló por su parte que del primer día de aplicación de la normativa no se puede esperar ningún efecto, ya que se trata de un proceso progresivo que durará un tiempo.
El presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, criticó que el consistorio haya esperado a que la ordenanza entrase en vigor para comenzar a informar a la ciudadanía.