El díscolo presidente del PP catalán, Josep Piqué, ha dejado de serlo después de haber pactado su continuidad en el cargo con el líder de su partido, Mariano Rajoy. En declaraciones a los medios de comunicación, a su llegada al Parlamento de Cataluña, garantizó que se someterá a la disciplina interna, lo que se propone demostrar en la Comisión Constitucional del Congreso que tramitará la reforma del Estatuto de Cataluña, donde ha incluido a un equipo de su confianza.
«Yo haré lo que mi partido vaya decidiendo, como es natural», proclamó el político catalán. Piqué demostró así que acata y asume el discurso oficial y que se mantendrá al frente del partido en Cataluña con el apoyo de la dirección. La representación catalana del PP estará integrada por el propio Piqué, el portavoz parlamentario, Francesc Vendrell, Angeles Olano y Jordi Montanya.