«Nos congratulamos de la decisión porque se ha visto que un modelo único en una fábrica es un riesgo», dice César García, aunque subraya que hay cuestiones aún pendientes que matizar en lo que respecta a los trabajadores. «UGT está abierta a estudiar las necesidades de fabricación, pero necesitamos hablar de empleo y de trabajo, pero no a cualquier precio», señala. García espera la reunión del lunes para analizar la propuesta de la empresa y confía en que podrá llegarse a un acuerdo sindical y que la Administración, «que siempre ha apostado por Renault como un buque insignia», apoye la iniciativa.