El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) aprobó ayer por un solo voto un informe que considera inconstitucional, en al menos 19 puntos, el proyecto de nuevo Estatuto de Cataluña que en septiembre fue respaldado en el Parlamento autonómico casi por unanimidad. El escrito señala, en resumen, que el proyecto de norma estatutaria es ilegal porque aspira a gobernar desde Cataluña los tribunales de justicia de su territorio, cuando la Constitución diseña un poder judicial único y de exclusiva titularidad del Estado.
El estudio, que solo fue respaldado por los vocales conservadores, se aprobó por diez votos frente a nueve abstenciones en un pleno que demostró la profunda fractura y lucha partidista que atenaza al Poder Judicial. Los siete vocales progresistas, el propuesto por CiU y el independiente Agustín Azparren no entraron ni siquiera a valorar el contenido del documento, ya que defendieron que el CGPJ carece de competencias para emitir un informe sobre una ley que el Gobierno no le ha pedido y que el Congreso le solicitó de forma explícita que no elaborase.
La mayoría conservadora necesitó del voto del presidente, Francisco José Hernando, para sacar adelante el estudio crítico, pues en caso contrario el texto hubiese sido rechazado por un empate. Hernando contradijo con su actitud lo afirmado hace solo dos semanas en un foro público, donde se comprometió a no llevar este polémico estudio al pleno del GCPJ, para no «interferir» en las negociaciones del Gobierno con los partidos catalanes.