El BBVA atesora en su cartera de participaciones industriales y financieras unas plusvalías latentes por importe de 3.354 millones de euros, y el presidente Francisco González declaró, una vez más, que estos paquetes tienen carácter financiero, que el modelo de banca industrial «hoy no se lleva», y que esas propiedades se venderán cuando convenga. Es decir, en momentos de notable revalorización y si se necesitan recursos para adquisiciones bancarias.
Los títulos de Telefónica, Repsol YPF, Iberdrola y Banca Nazionale del Lavoro en poder del banco alcanzaban a 31 de diciembre pasado un valor de 8.811 millones de euros.
Disponibilidad
Las participaciones en la empresa de telecomunicaciones y en las dos compañías energéticas -en torno al 5% cada una de ellas- tienen la consideración contable de 'disponibles para la venta' y ese mismo concepto adquiere Iberia, al vencer el pasado año el compromiso de permanencia. Después de un periodo difícil, la aerolínea ha alcanzado el valor de adquisición, y ya no genera minusvalías al banco. También esta propiedad se venderá cuando suba un poco y haga falta.
En el 2005, la gestión de las participadas proporcionó a BBVA dividendos por 183 millones de euros, un 12,4% más, y otros 298 millones vía resultados de operaciones financieras, lo que supone un aumento interanual del 22,3%. Las participaciones que consolidan por puesta en equivalencia contribuyeron al beneficio atribuido con 433 millones de euros, frente a los 269 millones del año precedente. Esta ganancia corresponde prácticamente en su totalidad a los resultados de la Banca Nazionale del Lavoro, cuyo fondo de comercio ya se amortizó en el 2004.