Los máximos responsables de los consejos reguladores de las denominaciones de origen no ocultaron ayer su malestar por el hecho de que, finalmente, el consejero de Agricultura quiera dar luz verde a la utilización de una misma marca en distintos territorios amparados por sellos de calidad.
El más contundente fue el presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero, Francisco Uña, quien defendió que «cada vino lleve su marca para que el consumidor pueda diferenciarlo».
El de Cigales, Virgilio Gutiérrez, reconoció que «nos ha cogido de sorpresa» y el gerente de la DO Toro, Juan Burgos, apuntó que «habrá que analizar el tema». Pese a compartir esta preocupación, el responsable de la DO Rueda, Ángel Vaquero, señaló que «el borrador va encaminado al consenso».