Fue otro encuentro infructuoso. Al menos así lo valoró ayer el consejero de Sanidad, César Antón, en su análisis del consejo interterritorial celebrado en Madrid para analizar la cartera de servicios común a toda España. Una reunión en la que participan los máximos representantes autonómicos de Sanidad con la responsable estatal, Elena Salgado. Un único punto en el orden del día, el de los detalles del Real Decreto que se refiere a las prestaciones sanitarias mínimas y a las alegaciones presentadas.
La ministra, relata César Antón, se limitó «a despachar el encuentro con una mera recopilación de los servicios que se presta en todo el Sistema Nacional de Salud». Sin novedades. La actual norma en vigor desde 1996 no ha tenido aportaciones en la redacción del nuevo documento, dado que en el anterior encuentro celebrado en Logroño se había rechazado incluir la operación de cambio de sexo, que solo presta Andalucía, al entender las comunidades que era insuficiente y al no entrar a negociarse otros servicios como el bucodental que Castilla y León presta a sus asegurados.
El consejero de Sanidad de Castilla y León criticó duramente que «ni tan siquiera se haya establecido un calendario de debate para avanzar en posibles incrementos de las prestaciones, modificaciones o retiradas, aplicación de avances tecnológicos y algo tan importante como la financiación de los nuevos servicios». «No solo no se entró en debate -lamenta- sino que no se establecieron fechas para iniciarlo». La ministra, explica César Antón, solamente aceptó «que se trabajara en el debate, realizáramos estudios, trabajos técnicos... cuando debemos ser los máximos responsables los que decidamos qué queremos que se haga e indicar el camino». El consejero, que defendió la importancia del consenso en este aspecto, recordó que en la conferencia de presidentes celebrada en septiembre se había adquirido el compromiso de que a los seis meses se elaboraría la cartera de servicios, algo incumplido.
Tampoco se ha podido abordar en este encuentro el funcionamiento de los servicios de referencia, cómo financiarlos y qué procedimientos seguir. «En una década no se ha avanzado nada», concluyó.