El matador de toros David Luguillano, que el domingo cuajó una buena actuación en la plaza madrileña de Vista Alegre, donde cortó tres orejas y salió a hombros, comentó que con este éxito ha dejado claro que «soy una apuesta firme para este 2006».
El diestro está feliz un día después de su sonado triunfo: «Me siento muy contento y satisfecho con esta actuación a las puertas de Madrid, pero a la vez con mucha serenidad porque yo confío plenamente en mis posibilidades, además llevo muchos años en esto y estoy muy cuajado. Creo que no ha sido una sorpresa», dijo.
«Yo no me he preparado para una corrida determinada -continuó- ni para una temporada, sino que lo hago sin parar para interpretar el toreo en la plaza con mi personalidad, porque para mí el toreo es una forma de vivir, es mi pasión y lo que me gusta hacer».
Esa es la manera de pensar de un torero ya maduro, con quince años de alternativa a sus espaldas y que aún sueña con realizar «obras de arte». Claro que otra cosa es, lo que él dice: «la dificultad en toreros como yo está en que no tenemos oportunidad de torear de manera continuada. Si alguna vez me llega esa oportunidad de que se me abra camino, la aprovecharé al máximo».
Triunfo resonante
Una primera actuación la de Vista Alegre que le puede y debe valer de mucho de cara a este año. «Ha sido un triunfo resonante a principio de temporada, con una corrida seria y en Vista Alegre, muy cerquita de Las Ventas. Creo que ha sido una llamada de atención muy importante sobre todo después de un año en el que apenas toreé y me vi excluido de plazas donde tengo cartel como Madrid en San Isidro o Burgos. Con este triunfo demuestro que ahí estoy», añadió. Luguillano no quiere entrar en valoraciones sobre su propia actuación, pues dice que «para eso están los medios de comunicación, para contarlo». Y dice bien porque la prensa ha sido unánime al elogiar su actuación en Vista Alegre. «Lo que sí es verdad es que cuando la plaza se emociona, la prensa lo canta alto y ahí estoy, añadió». Luguillano no quiere entrar en valoraciones sobre su propia actuación, pues dice que «para eso están los medios de comunicación, para contarlo». Y dice bien porque la prensa ha sido unánime al elogiar su actuación en Vista Alegre. «Lo que sí es verdad es que cuando la plaza se emociona, la prensa lo canta alto y tan bien, sobran las palabras».
«Pero puedo decir que mi primer toro protestaba mucho por arriba, pegando derrotes y tuve que pulsearlo por abajo sin que me tropezara los engaños. Fue un toro bravo, aunque de esos que, si no les coges el aire, te ves desbordado. Había que cogerle el sitio y ahí estuve en todo momento, haciendo las cosas bien con capote, muleta y espada». «Y el segundo, -siguió diciendo- al que corté las dos orejas, lo toreé por el derecho a cámara lenta, pues por el izquierdo era más complicado. En conjunto estuve muy centrado, con las ideas claras y haciendo mi toreo que año tras año va ganando». El diestro vallisoletano asegura que su ilusión esta temporada es la misma que la de anteriores «porque yo siempre he creído en mí. Otra cosa es que se hagan injusticias como quedarme fuera de ferias como la de San Isidro, eso no tiene explicación, máxime cuando mi temporada depende de Madrid. Ojalá este año pueda entrar en el ciclo isidril y, porqué no, en el de Abril de Sevilla donde tengo ganas de volver».