Es su tercer gran torneo al frente de la selección española de balonmano. Hace ahora justamente un año llegó al banquillo del equipo nacional para afrontar todo un campeonato del mundo. Pese a su polémico nombramiento, más por desconocimiento que por sus cualidades, Juan Carlos Pastor impuso desde su toma de posesión toda una novedosa forma de trabajar y de entender el balonmano que llevó finalmente a España a ganar el título mundial en Túnez. Ocho meses después, en los Juegos del Mediterráneo de Almería repitió el mismo éxito ante rivales muy similares.